martes 13 de marzo de 2012

 y la lluvia cae
 y no es parís ni azul
 el gris carcome mi cuerpo
 y yo sigo
 como si nada
 como si el agua no rozara mis pies

 no encuentro mis alas
 y me asqueo de la tierra
 del no sentir
 del no poder escuchar
 de que la profundidad me quede tan lejos
 de extrañar mis palabras de ayer
 las imágenes
 las palabras
 el universo enmarañado
 y verde
 naranja y verde como una canción
 una melodía que aviva los ojos y la carne

 el pelo enredado en la estación del tren
 el otoño carrousel
 los pájaros

viernes 9 de marzo de 2012

         Te pienso donde no puedo verte ni tocarte, anhelo, desaliento. Un color que se esfuma delante de mis ojos necios y la vida gira y vos que no podés acurrucarte en mis mejillas. No voy a ceder el aire; al menos hoy…volar en el silencio, magia, desintegración del perfume del otoño que se acerca y las vueltas, las idas y los giros en el viento de la estación, otra vez! eterno tren al sur, colibríes, colibríes en el aire que ya se van de esta tierra, delirante tu voz y es en mi boca tan deliciosa, te toco ahí donde nadie más pueda tocarte, el ruido de tus ojos ciegos, el amor desesperado, enmarañado, el pelo que al viento se enrieda con las hojas que ya caen de los árboles, amor, nogal; amores infinitamente azules, vuelvo a mi.

lunes 30 de enero de 2012

Profecías

Voy a buscarte donde ya no haya palabras para enmarañarlo todo
Voy a buscarte donde los espirales se desintegran
Voy a buscarte en el aire
El aire que hicimos

Seguiré caminando hacia el sueño
El mío primero
En el viento flotar
El cuerpo como una paloma

Donde no existe la luz ya no voy.
Veo y siento en la cara el otoño
tan cerca.
Palpitar a tu alrededor como un deseo que se enciende
para volverse carne.
Mi piel te espera de alguna forma que desconozco.
Duermo envuelta en papeles de gloria,
hojas de nuestras palabras que germinan mucho más que flores;
y quiero tocarte.
Con la punta de los dedos rozar tu mejilla,
sentir una lágrima de emoción,
emoción conjunta.
Quiero estremecerte y voy a hacerlo.
Desde los puentes incluso,
puedo sentir la proximidad de tu prosa
que avanza en silencio,
arrollando todo a su alrededor.
Creo en la noche donde volveré a sentir tus palabras
al oído.
En el tiempo como generador de castillos de aire y colores
que se eleva sólo
en nombre del amor.
Creo en la causalidad de esta tarde
que es también una mañana
una taza de café con leche en tu mano.
Creo en las palabras que todo lo construyen.
Voy descalza para sentir
la misma arena donde posás tus pies.
Camino hacia al mar para perderme
y sólo puedas encontrarme
donde el cielo refleja el agua
con las historias escritas
la sangre del tiempo
que ha pasado de un tiempo a esta parte.
Quiero revelar la historia en palabras;
quiero cuentos que todo lo canten
con la alegría de estar libre,
de sentir las cadenas desintegrándose en mis manos;
de poder por fin salir de este camino y encontrar otro,
que ya viene asomándose entre las letras
de miel y lágrimas
que dejo figurar como símbolo
de la evolución del amor.
Y aunque ya no espero
Y aunque ya no sepa en que creer,
seguiré creyendo,
seguiré caminando,
esta vez cambiando el rumbo,
libertad.

lunes 23 de enero de 2012

estela de noche...

como el silencio enlazado a un amanecer en llamas
el habla y repite en su voz.
las calles ensanchándose a su paso
luz de sol
desintegrándolo vivo
calor fluye en su cuerpo
cruel sinfonía de verano
ella camina entre las flores
haciéndose paso
se acerca al jardín

las nubes flotan sobre su cabeza desentendida
desapegada del todo que circunda
la mirada de luz

viaja en el espacio
colores serpentean sus alas
rendida la ciudad a sus pies
ellos siguen soñándose

desde lejos
desde los dedos
cuerpos de magia
en la estela de la noche
musicalizando el color
el sentimiento que viaja
por entre los dos

subterránea razón
desalineada canción
en tus ojos me veo
partir para volver
jugar para caer
rendirme de una vez


martes 17 de enero de 2012

En el ojo del espiral


        Camino entre las serpientes, me aferro. Es Septiembre. Andando suavemente sobre la tierra, dejo mis pies hundirse, siento el viento de la mañana. Los pantanos me acechan, sigo, moviéndome en un serpenteo confuso. El sol contempla la escena, se desfigura la naturaleza a mi alrededor, viendo como los sentidos desarmados buscan la mente que conceptualice la escena. Todo se mueve, rápido y feroz, el cielo rojo en su tormenta, moja con lágrimas doradas y celestes. El perfume sabe a vainillas. Con la punta de la lengua dibujo un as de corazones en un semáforo. La fiebre estalla en mi ciudad y los dibujos todos me son familiares. Camino rápidamente, entonces las alarmas suenan aún más fuerte que mis pasos, escucho la sirena, el incendio del hombre en llamas. La religión me prendé fuego al amanecer, y el insomnio rearma la mañana otra vez, en la perfección sensorial, en el detrimento de la realidad por la fantasía triunfante. Llego a casa, el sueño quedó en las calles, me muevo de aquí para allá, todo alucinación y deseo. Los pies blancos, las piernas decoloradas, y el dolor de un cuerpo que no puede dormir ni comer. El color verde, todo el tiempo, el rojo y los números capicúas. Todo es alto, todo es grande, y me siento flotar en el aire con la liviandad de la primera primavera fértil. Los colores forman espirales en las hojas, exactamente redondos, brillantes, delirantes. Prendo la radio y escucho dos voces. Las dos las conozco, empiezo a caminar moviéndome por toda la casa. Saco un libro o una revista. Leo la revista, entiendo el desorden y es entonces que, desordenando, busco. No sé que busco, pero no puedo ni quiero parar. Abro los cajones del mueble del pasillo. Partida de nacimiento, papeles amarillos de la parte plástica de la vida. El de la comunidad de escritores, lo pego en la pared. Pego al lado la biografía de Cortázar, 12 de febrero de 1984 - París. Empiezo a transpirar y siento un intenso miedo. Predigo que voy a morir. Mis oídos sienten una taquicardia imparable que el corazón ya deja mostrar para dar paso a la caída. Es lunes pero no existen los días. Me elevo aún más con el miedo, vuelvo a caer con las bocinas y los ruidos de cuatro pisos más abajo que puedo escuchar. Cada ruido me enferma, me desespera y el miedo amenaza con hacerme desaparecer de escena en cualquier instante. Un frío insoportable me invade. Busco el refugio en la cama, apago la luz y cierro la persiana. Prendo la tele, veo sólo dos canales. Tendría que haber más, pero sólo encuentro unos pocos. Veo violeta por todas partes, el televisor violeta y hablando palabrerías sobre la transmutación. Los noticieros me enferman, un estallido inventado, varios. Edificios que se derrumban y todo parece real y mentira a la vez. Tengo mucho miedo. Llamo por teléfono en señal de auxilio. Nadie me cree. Nadie entiende la desesperación. No puedo  marcar, me confundo los números. Siento que algo terrible está a punto de acontecer. Respiro profundo, no hay señales de salvación.
Domingo por la tarde, camino flotando otra vez. Recuerdo la rayuela del parque, la murga, el festival y los caramelos de limón. No sé hacia donde ir (¿Cuál es el camino violeta? ¿En que película estoy?) Los tambores sonando a toda marcha y asfixiante compás. Ya no quiero oír, dentro mío las ventanas explotan, los sentidos desintegrándome. Veo los colores, oscurecen. Se abre paso a la noche y al terror. No puedo salir del parque. Veo amigos, veo el azul de la camisa de un chico que hace tanto no veía. El azul, entonces tengo que seguir el color azul. Busco las señales del camino pero me pierdo. Logro salir del parque, voy hacia la heladería. Cada sabor empieza con una letra y termina con la misma, todo capicúa. Pido un helado. Me siento en una mesa, me peino y empiezo a hablar con un par sentados en la mesa de al lado. Todo parece una actuación. Los jóvenes vestidos iguales entre sí. Termino a fuerza de voluntad el helado. Siento asco. La noche cayó completa y sólo veo oscuridad. Tengo miedo. El mundo cambió y yo recién  me doy cuenta. Las calles no son las mismas. Cambiaron las numeraciones. Los carteles acusan hechos, los locales clandestinos que no llego a descifrar si son reales o inventos. Voy hacia el cine, la oscuridad vuelve a asustarme. Me siento, respiro, entiendo que es hora de volver. Tengo que gritar, empiezo a vomitar palabras enfermas. Ya todos saben que algo grave está pasando y yo parezco no despertar. Me toman de manos y pies. Es domingo por la noche de otra semana. Viajamos. La entrevista. -Sólo sé que puedo zafarme de esta-. Batallo, como siempre. Desorbitada manía agresiva. Los derechos de libertad siendo violados, las estrellas y la luna coronan una escena de película y yo sonrío dentro de un sueño, de la religión y el arte que me sostienen aún a punto de caer. La luz y el silencio de la habitación me exaltan. Mis ojos enormes no se cierran y jamás bajan la guardia. Siento profundamente la hija de la lágrima. Cedo, el contenedor naranja, las dos pastillas. Entonces soy libre, y despierto encadenada a la caída del telón.

martes 3 de enero de 2012

dosbemoles...


¿Hace falta leer para escribir? Sí, a veces. ¿Preguntar para responder? Sí, supongo. ¿Un si con tilde? ¿Un Si con tilde y seguido por un punto?... ¿Seguido o aparte? Somos insoportables, y eso, sin joder, me encanta. Algunos errores son intencionales… otros, tradicionales. ¿Qué tradición? Esta, la de lo que ves, es lo que hay. El asunto es todo lo que no ves. Y tampoco la vista debería ser siempre el sentido primordial. De todas formas, digo esto dando por sobrentendido que cuando uno habla de ‘ver’ sabe que tiene su lado metafórico. Una representación. Esto no es una pipa, Bla. Bla Bla bla bla bla, que gran tema. La cortina de mis melancolías, ja. Eso encaja en el malestar de la cultura; como concepto, del libro no me acuerdo.

I
Escribir es un hacer, un arte y una acción. Una concreción. La edición lo mismo. ¿Cómo decirte que me encantó verte? Sin ser literal digo. Ya lo dije. Eso es perfecto, total después de aquí para allá todo se ordena. ¿Porqué no hablar como fluye? Era justo lo que necesitaba. Entonces todo llega y es verdad; y hay razón y razones para creer en que todo pasa; incluso los momentos diabólicos, oscuros y delirantes – ¿Hiciste el pozo? ¿Ya te tiraste? Bueno, entonces podés salir de la madriguera.
II
Permiso, ¿Qué tal? A veces, en serio, no está bueno pensar. A veces la mente tiene que hacer silencio, apagar un poco las lucecitas de colores (pero sobre todo las oscuras) y decantar en actos. ¿Gestos? También. Actos, acciones. Hola. Un poco de esto y un poco de aquello. ¿Mi fuerte es otro? No necesariamente. No sé cuál es la circunstancia que me lleva al camino donde he de estar. Ama el inconsciente. Lo que te dijo a vos fue por algo parecido al amor. Créeme. Se llama miedo. Mandar fruta, frutísima podrida. Es natural mandar fruta, ¿no? No.

III

Okey entonces no. Es como cuando arrancás a pintar un mandala y sale todo desprolijo y tan sólo con seguir el espiral te queda perfecto. Usar dos veces en el mismo granmejunje de no-párrafo la palabra “perfecto/a” me asusta un poquito. A veces los hago en dos partes, en dos fracciones de tiempo, casi nunca en tres. Siempre dos. Es mi número preferido. Cuando dije “lo que te dijo” hablaba de quichicientos años atrás; cuando todavía hablaba así simplecito y gracioso. Un flashback como en el cine, viste, pasa por mirar siempre las mismas películas. ¿Ves? Eso es un problema. Hay cinco (y mucho más) millones de personas, lo mismo las películas. Y otra y otra vez las mismas películas. Escribir sin automatismo: El tema es que si no te lo pones a la vista después perdés lo que escribiste. Esa parte si es graciosa. La misión del orden. 

IV
Está bien, me caíste mal esa mañana. ¿Que querés que te diga? Me molesta. Me molesta que la naturaleza te cause impresión, de la mala digo. ¿No se entiende no? ¿El/los destinatario/s-remitente/s de esta no carta? Ves, porque no es una película. Es una rea-li-dad. El puro no, ¿recordarás? Para eso sirve la fonética. La estética de la fonética; tanto lu y tanto no… en serio que el contenido se le fue de las manos. Prefiero mil veces los mil y un espirales de Julio. Aunque estemos en verano, je. La primavera… no sé como carajo contar que pasó en primavera. (No sé que mierrrda pasó en San Telmo). Gran disco gran! Lo escuchamos antes de tiempo. Ahora estoy con las religiones otra vez, dios me mira y yo obedezco. (Reíte nomás)

V
El texto más enreverado, me encanta, es placer eh. Bueno... en realidad, puede que, esté un toque en euforia por otra cosa. Me gustó. Me gusta reírme, ¿está mal? Siempre estuvo mal con vos. ¿A veces no pienso? Sí, es cierto. Es divertido, no jodamos, si con dos palabras me cerraste el pico. 
Me gusta lo de estar sola en el mar. Verlo, que las olas me intimiden y hacer auto-intro-versión en voz alta. Allá vos (Metí tres o cuatro goles ya –dedicadísimos-; un gesto).

VI

En fin, me interesaba más lo del punto. Los puntos. Las focalizaciones ¿Otra vez? Sencillito. Simple. Así, un hablar simple y gracioso. Esa era yo. Soy -en realidad- cuando la rosca la dejo puesta acá, por ejemplo. Vine a decir otra cosa, el tema es que, después de tanto movimiento, me toca la quietud.
Hay un millón de formas de generar armonía. Por ejemplo: cuatro notas más cuatro notas, más cuatro notas y cuatro notas otra vez y después un mejunje de notas mezcladitas para darle un estilo progre-psicodélico de puta madre... Un principio de: ladomisimido.
VII
Bueno, pero hablando desde el aquí y ahora, nadie me cae tan mal. Tengo pocos o ningún problema con las personas. Prefiero reírme, repito ...porque... ¿Cómo era? ¿Con la insistencia entonces se implanta la idea? Sh, nena, sh. ¿Viste el origen? Muy buena película. Y sí! Festejemos, la ví temprano (¡a-tiempo!-). Ahora con los abuelos entiendo que es hora de volver a este siglo y actualizarse un poco, pero en serio, ¿es necesario?

sábado 31 de diciembre de 2011

-Enarmónicas-

                                                 
Pd: El primer escalón sigue resguardado, te pido que me esperes
porque todavía me falta un poco de fuerza para subir.

Pd1: ¿Quién te enseñó códigos a vos?

Pd2: Silencio absoluto (un grillito de fondo 
y risas entre telones).

Pd3: idem posdata uno.

Pd4: escribe inconcientemente y después delete delete delete 
a todo lo que “no le parece prudente”

Pd5: no digas nada; ya todas las notas que dejo en el aire son consonantes.

Pd6: varios actores, para una sola voz.

Pd7: toco tus ojos, como un rayo a través del aire caleidoscópico, toco tus ojos.

jueves 22 de diciembre de 2011

Paréntesis

De tanto miedo
Te fuiste

De tanto cielo
Obnubilaste

De tanto fuego
Te incendiaste

De tanto amor
Temiste
De tanto color
Deliraste
De tanta forma
trastornaste

Desde los puentes
Viajaste
Hacia la tierra
Arribaste

De tanto amor
Deliraste
De tanto miedo
Te quemaste

De tanto irte
Te quedaste
De tanta confusión
Entendiste
De tanta inconciencia
Renunciaste

De todos los viajes
Naufragaste
De todas las idas
Estacionaste

De todos los colores
Te manchaste

Desde los puentes
Te animaste

De tanto hablar
Te atragantaste

De tanto silencio
Te cansaste

De tanto vuelvo
Despegaste
Desde los puentes
Deliraste

De tanto miedo
Suspendiste

Desde los puentes
amaste

lunes 19 de diciembre de 2011

Desde los puentes



 El cielo puede ser
otra vez rojo

cielo rojo
sensación

enamoramiento
el amor más puro
violencia visual
 tanto rojo
tanta euforia a la luz de la luna

tanto tiempo

Amor que de tan fuerte y tan lejos duele
 Amor puro, amor real
Pienso que caminando puedo acercarme
un poco más
a mi horizonte

Quizás un día
 una tarde entre las aguas 
entre los puentes
o por sobre un puente te encuentre
y entonces otra vez seguiré caminando
ésta vez
de tu mano

¿Habrá que seguir intentando
desanudar
tanto embrollo?

 la desesperanza arrastrada 
por el agua hacia la orilla
¿acaso no es mejor arrojar una carta al río?

regalar una flor a la tierra

 dejar las palabras para volar y los recuerdos nostálgicos
punzantes 
salir de esta tierra mía
para dejar entrar nuevos colores que maravillen la ciudad
quemarnos un poquito más con la luz del sol

Sueño con hacer girar el calendario
desentramando la historia y entonces la alquimia
de los sueños
obedezca al poder de la mente
deje de lado las construcciones temporales

La poesía y un beso; un beso y los cuerpos
Las palabras y la voz. Los gestos en el aire.
Creámos, desde y hacia las profundidades del ser.

Buscar apoyar los pies sobre la tierra
tomarte de la mano
entonces dejar de volar un poco
dejar la sensación de flotar que sólo busca desaparecer
por el miedo, la falta, la ausencia y el dolor.